La ansiedad es una respuesta natural en los humanos ante situaciones que percibimos como peligrosas o amenazantes. Inicialmente esta función biológica nos prepara para actuar y es un sistema protector que nos ayuda a evitar peligros. Sin embargo este mecanismo se puede desregularizar y percibir como amenazas situaciones que no suponen un peligro real, produciendo una hiperactivación del sistema nervioso autónomo y anticipando peligros constantemente. En estos casos puede aparecer la ansiedad anticipatoria, caracterizada por la preocupación excesiva y el miedo a que ocurra algo negativo en el futuro, incluso cuando no existen señales objetivas de peligro.
Síntomas y consecuencias de la ansiedad anticipatoria
Los síntomas de la ansiedad anticipatoria pueden ser:
– Síntomas cognitivos como pensamientos anticipatorios, preocupación excesiva o necesidad de control…
– Síntomas en la respuesta fisiológica como sudoración, taquicardia, temblores, agitación, insomnio, irritabilidad, dolor en el pecho, dificultad en la respiración…
– Síntomas conductuales que implican evitación experiencial, hiperactividad…
– Síntomas emocionales como miedo intenso, estrés…
Las consecuencias de la ansiedad anticipatoria pueden mermar tu salud mental ya que suponen un desgaste físico y mental, porque tu cerebro, concretamente la amígdala, está activada constantemente. Esta hiperactivación influye en que evites situaciones por miedo anticipatorio, puedes aislarte socialmente por la intolerancia a la incertidumbre, o padecer estrés crónico.
Posibles causas de la ansiedad anticipatoria
Conocer la raíz de este problema es el inicio para recuperar la salud mental y tu bienestar emocional.
Experiencias pasadas negativas o traumáticas
Si nuestro cerebro ha almacenado experiencias muy dolorosas o adversas, puede anticipar peligros por situaciones futuras.
Autoexigencia y perfeccionismo
El miedo al fracaso o la necesidad constante de aceptación y validación por parte de los demás, pueden llevar los estándares de exigencia a límites sobrehumanos a los que nunca vamos a llegar, bajando tu autoestima.
Estrés crónico y sobrecarga mental
Tu salud mental también depende de un reparto justo y equitativo de las tareas, el cuidado, las obligaciones y las responsabilidades ya sean laborales, sociales o familiares.
Estilo de pensamiento rígido
Un estilo de pensamiento poco flexible nos hace sentir intolerancia a la incertidumbre y anticipar siempre lo peor.
Hábitos de vida poco saludables
Dormir poco, romper el ritmo circadiano, alimentarte mal, no hacer deporte, consumir alcohol, tabaco, sustancias tóxicas, demasiado café, bebidas energéticas.
Aislamiento social
La ansiedad generalizada y el miedo a lo desconocido pueden provocar que se eviten situaciones temidas y progresivamente la persona se aísle. No tener vínculos de calidad es un factor que al final agudiza la ansiedad.
Psicólogas para la ansiedad anticipatoria en Algeciras
Ansiedad anticipada: Afrontamiento y regulación emocional
Sabemos que lidiar con la ansiedad no es fácil, por eso te dejamos algunos consejos para reducir tu ansiedad anticipada:
Llevar una dieta sana
Evitar alimentos que exciten el sistema nervioso, usar el tiempo de la comida como un espacio de ruptura con las responsabilidades diarias, lo ideal sería aprovechar la comida para hacer vida familiar o social.
Sueño suficiente y ejercicio físico
Tenemos un ritmo circadiano, una especie de reloj biológico que nos dice cuándo dormir y cuándo despertarnos, hacer de la noche el día puede afectar a numerosos sistemas el deporte será más relajante cuanto más en contacto con la naturaleza estemos.
Fomentar actividades de ocio, cultura, aficiones de calidad.
Si estamos acompañados mejor que mejor, somos una especie social, nos tranquiliza formar parte de un grupo. Cuida de tu red social, es realmente un salvavidas en momentos de marejada.
El trabajo se queda en el trabajo
Potenciar relaciones sociales que supongan una ruptura con las actividades laborales.
Potencia vínculos sociales
Comparte tus preocupaciones, una carga entre dos es menos carga. Podemos confiar en algunas personas, pedirles ayuda, expresarles nuestros miedos.
Organización del tiempo realista y estructurado
Haz menos cosas, pero llega a hacerlas bien, podremos con todo, pero no con todo a la vez. Prioriza, si no podemos con todo, elimina lo que no es importante, estar más tranquilo también es decidir de qué voy a desprenderme. No todo es importante.
Distingue necesidades de deseos
Una cosa es necesitar y otra cosa es querer. Párate, analiza si eso que crees tan importante es realmente tan importante.
Afrontar los problemas a medida que nos van surgiendo
Reconocer nuestra responsabilidad si hemos hecho algo inadecuadamente y actuar en consecuencia, pero también reconocer cuando lo hacemos bien y felicitarnos por nuestra capacidad, potenciar una mirada generosa para con nosotros mismos.
Establecer relaciones de corresponsabilidad en tareas del hogar y crianza de hijos
Repartir las necesidades de todos los miembros de la familia de forma equitativa. Las necesidades de nuestros familiares (hijos, pareja, progenitores) son muy importantes, exactamente igual de importantes que las propias.
¿Qué tratamiento utilizamos para tratar la ansiedad anticipatoria?
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Psicología integrativa basada en el apego.
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Terapia EMDR y manejo del trauma.
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Terapia cognitivo conductual.
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Técnicas de relajación y enraizamiento.
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Psicoeducación y técnicas de exposición.
Te dejamos una técnica de anclaje sencilla que ayuda a transitar por momentos de ansiedad aguda, redirigiendo la atención de tu cerebro e interrumpiendo el miedo
- 5 Cosas que ves: Observa tu entorno y nombra 5 cosas.
- 4 Cosas que puedes tocar: enfócate en la textura.
- 3 Sonidos que escuchas: concéntrate y afina tu oído.
- 2 Olores que detectas.
- 1 Sabor en tu boca.

