TDAH en adultos ¿Cómo se manifiesta?
El TDAH es una forma distinta de funcionamiento cerebral que no desaparece en la edad adulta, sino que a veces se enmascara en forma de otros síntomas como la desorganización, el agotamiento mental o una elevada inquietud interna. Estos síntomas son muy difíciles de transitar para las personas que padecen TDAH sin saberlo y pueden llevar media vida compensando y disimulando, con el desgaste emocional que conlleva.
Han aprendido a enmascarar los síntomas para intentar encajar y aparentar control, a costa de sentir ansiedad y generalmente también culpa e incomprensión.
Entender lo que nos ocurre es el primer paso para adaptarnos de forma más eficiente a nuestra condición.
Subtipos de TDAH:
Podemos clasificar subtipos del TDAH, según la presentación del síntoma predominante:
Tipo con predominio del déficit de atención.
Tipo con predominio de la impulsividad-hiperactividad.
Tipo combinado, donde predominan tanto síntomas de desatención como de impulsividad-hiperactividad.
Síntomas del TDAH en adultos
El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, puede condicionar la vida adulta ya que puede tener un gran impacto en la vida diaria. Conocer esta condición es el primer paso para poder regularse.
La atención se desregula
En adultos puede aparecer que cuando algo le interesa se concentran demasiado (hiperfoco) dejando a un lado otros estímulos a los que atender.
Además si la tarea es rutinaria, repetitiva o poco estimulante, su cerebro tiene una dificultad real para activar los circuitos cerebrales adecuados. Esta dificultad para mantener la atención en estímulos repetitivos o rutinarios (atención sostenida) está relacionada con la frecuencia en la que abandonan tareas o no las concluyen, contribuyendo a una sensación de fracaso continuado.
La organización y planificación del tiempo
Hay dificultades constantes en la organización del tiempo y la planificación. Les cuesta anticipar consecuencias futuras o aprender del error reciente. Esto explica la procrastinación crónica, la impuntualidad y la sensación de ir siempre con prisas.
Los problemas en la planificación generan estrés, ansiedad y agotamiento mental, ya que el manejo del tiempo se hace de forma poco eficiente y se tiene la sensación de no llegar nunca a tiempo.
La Impulsividad desapercibida
La impulsividad es una de las variables que más disminuye con el paso del tiempo, en realidad se modifica y pasa de ser impulsividad física a algo más parecido a una inquietud interna.
También pueden tomar decisiones arriesgadas económicamente, lo que llamamos «impulsividad económica» o tener la necesidad constante de estar ocupados porque no toleran el aburrimiento.
Baja autoestima
La baja autoestima, y la sensibilidad extrema ante críticas o rechazo, aparece tras una vida de ser vistos y calificados como desorganizados, desastrosos, intensos, flojos, poco responsables o inconstantes
La autoestima baja está relacionada con una autoimagen negativa y falta de motivación.
Además, un adulto con TDAH sin diagnosticar, puede haber lidiado con años de incomprensión propia y del entorno, y esto puede afectar a sus relaciones personales.
Procrastinación y problemas para iniciar o finalizar tareas
Estas dificultades pueden tener consecuencias en el funcionamiento laboral y relacional. El autoconcepto se ve repercutido por la sensación de estar siempre bajo presión para poder realizar las tareas. Pueden llegar a existir bloqueos ante ciertas tareas, de modo que las evitan de forma intensa.
Desbordamiento mental y dificultades para priorizar las tareas
Está relacionado con la dificultad para seleccionar a qué estímulo debo atender. La atención selectiva está comprometida y es como una especie de filtro que nos indica qué es importante y qué no.
Desregulación emocional
La impulsividad emocional está relacionada con un déficit en mecanismos de inhibición de respuesta y es necesario un sobreesfuerzo constante para poder ejercer control. A menudo aparecen en consulta la culpa, la rabia y la vergüenza por la falta de comprensión de lo que les ocurre.
Más sobre TDAH
Mujeres y TDAH adulto.
El diagnóstico en mujeres suele ser tardío debido a las diferencias en la manifestación de los síntomas. El TDAH de las niñas suele pasar desapercibido porque tienen más probabilidad de subtipo inatento (no son tan hiperactivas como los niños) por lo que suelen ser menos disruptivas y despiertan menos alarmas en el contexto familiar y educativo.
Por otro lado tienen más estrategias compensatorias y menos probabilidad de tener consecuencias, como fracaso escolar o laboral, pero con un sobreesfuerzo desmesurado que emocionalmente tiene un coste. Es un intento constante de encajar a costa de un desgaste emocional significativo.
Entender nuestro cerebro para reconciliarnos con nosotros mismos.
Ante un diagnóstico de TDAH adulto, el abordaje terapéutico en nuestro centro de psicología se centra en varios objetivos terapéuticos que están relacionados con la comprensión profunda de lo que pasa, la adquisición de herramientas de manejo de la atención y la planificación, y también la regulación emocional.
Nuestra mirada desde la psicología integradora no busca cambiar a la persona, sino ayudarla a entender mejor lo que ocurre, reduciendo la culpa para dejar de convertir los síntomas en defectos personales y empezar a construir desde un lugar seguro, sin juicios.



